Dominio de si mismo

¿Qué es el dominio de si mismo? Es lograr un control de gran parte de tus pensamientos para realizar acciones que resulten convenientes para tu vida, al igual que tener la suficiente madurez para elegir con sabiduría, administrar positivamente tus emociones y aprender a establecer relaciones sociales favorables.

 

El dominio de sí mismo es una prueba que requiere mucho valor.

Una de las tareas más exigentes que puedes encontrar en el mundo es el dominio de sí mismo, porque te enfrentas a la inercia interna de continuar realizando ciertas acciones que están totalmente enmarcadas en tu mente subconsciente. Por lo tanto, romper ciertos esquemas dentro de tu cabeza requiere un carácter fuerte y estar totalmente comprometido con el cambio.

¿Qué implica el dominio de sí mismo?

Todo lo relacionado con el control individual es muy amplio, pero incluye factores como los siguientes:

Aprender a controlar las emociones y con ello evitar el sufrimiento:

Experimentas malestar y sufrimiento con las emociones y sentimientos negativos, por ejemplo: el enojo, un resentimiento, la tristeza y todo aquello que conlleve un dolor emocional. ¿Cómo aprender a controlar las emociones si eres un ser humano que sientes y razonas? Existen varias técnicas, primero tienes que aprender a tomarte las cosas con calma, no intentar controlar a otros, usar la meditación, compenetrarte en lo positivo, mantenerte en la acción a pesar de los problemas. Todo esto forma parte de la inteligencia emocional que puedes ir aplicando a lo largo de toda tu vida.

Usar la mente racional para controlar los estímulos del cuerpo y sentidos:

La forma en que tu mente es capaz de acoplarse a diferentes circunstancias es algo sorprendente, por ejemplo, si comienzas a consumir alimentos en exceso, el cuerpo comenzará a pedirte más y cada día será más difícil lograr esa sensación de satisfacción, esto es el efecto de la autoprogramación mental. Hay circunstancias que no son convenientes ni para tu salud física, mental, emocional o espiritual. Es la mente racional la que debes utilizar para decir ¡ALTO! esto no me conviene, me abstendré de hacer esto para concentrarme en esto otro, etc.

Usar la disciplina para lograr objetivos:

Los animales en el bosque se guían por sus instintos y necesidades, cuando tienen hambre salen a cazar, comen y luego duermen, tienen su época específica de reproducción, etcétera. La vida del ser humano es mucho más compleja, si no pones orden y disciplina a tus acciones, entonces solo puedes convertirte en un vagabundo. Por supuesto que el mundo te ofrece muchas cosas magníficas, requieres la disciplina para lograr objetivos de cualquier tipo. Entre más altas sean tus aspiraciones entonces tendrás que desarrollar un gran espíritu de lucha y hacer todo lo necesario para estructurar una creencia favorable y poderosa en tu vida. Entre más te aferres a planes de trabajo estrictos, lograrás el dominio de sí mismo y con ello la posibilidad de materializar cualquier sueño.

Es entender y usar el poder ilimitado de tu mente:

Puedes ver el potencial y poder de tu mente como la consecuencia de usar muy bien tus pensamientos, por ejemplo, realizas miles de acciones orientadas a construir un enorme éxito personal y con ello creas una influencia en el mundo, ahí notarás que fue a partir de tu mente que se produjeron esos resultados.

Ser capaz de abrirte a ideas diferentes a las tradicionales:

Tener una mente abierta lleva su tiempo, porque a nivel consciente puedes leer y estudiar nuevos fundamentos filosóficos sobre la vida, pero lograr que esas ideas ejerzan un cambio grande en tu ser, no es fácil. El dominio de sí mismo también te permite formarte criterios propios y estar dispuesto a abandonar creencias y hábitos cuando sea necesario.

El dominio de sí mismo te llevará a la absoluta libertad.

En ti hay un extraordinario poder, para descubrirlo y utilizarlo, necesitas el autocontrol y ser capaz de romper paradigmas.

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